“¿Hay alguna esperanza?” preguntó Cynthia Frisina Gray al recibir el diagnóstico de parálisis cerebral de su hija en el 2001. Cynthia sabía que era posible que Cathryn tuviera problemas, debido a que fue prematura, pero nunca se imaginó las dificultades que traería. Aunque parecía no tener problemas en un principio, luego de varios meses Cynthia comenzó a notar que en ocasiones el cuerpo de Cathryn se sentía flácido y sin fuerza, como el de una muñeca de trapo. Otras veces, se sentía rígido. “Sabía que no estaba alcanzando los indicadores del desarrollo de crecimiento y motores al igual que mi hija mayor”, dijo Cynthia.
Read More